Los mitos del SG-SST que siguen costando plata (y vidas) en Colombia

A ver, pongan atención. Año 2025, y todavía veo las mismas tonterías, los mismos mitos circulando por ahí, causando accidentes, enfermedades y, por supuesto, multas. Multas que no son chiste, ¿eh? Hablamos de cifras que pueden tumbar una empresa, y todo por no entender que el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo no es un juego de papeles para el Ministerio. Es una estrategia, una obligación, y sobre todo, una cuestión de vida o muerte. Punto.

Ya me tienen cansado con el "eso es solo para la foto" o "con que tengamos los documentos, basta". ¡Por favor! Es como creer que un carro anda solo con tener el título de propiedad; hay que echarle gasolina, hacerle mantenimiento, y lo más importante, ¡conducirlo! Y aquí, en SST, esa conducción es la implementación efectiva, la vigilancia constante, la acción real.

Mito #1: "Con tener los documentos, ya cumplimos con el SG-SST"

Este es el rey de los mitos, la madre de todas las imprudencias. Muchos gerentes y hasta algunos colegas creen que imprimir un manual de 200 páginas, una política de SST y ponerla en la cartelera, es suficiente. ¡Error garrafal! El Decreto 1072 de 2015, que es la biblia en esto, no habla solo de tener, habla de GESTIONAR. ¿Entienden la diferencia? Gestión implica planificar, hacer, verificar y actuar. No es un álbum de cromos para coleccionar. Es una dinámica, un proceso vivo.

En una auditoría la semana pasada en una empresa de manufactura de plásticos, me encontré con un manual de SG-SST impecable, lleno de fotos, organigramas y procedimientos. Parecía de revista. Pero cuando pregunté por la última vez que alguien había revisado la matriz de peligros GTC-45 o los indicadores del SG-SST, se hicieron los de la vista gorda. El coordinador de SST, un tipo que claramente sabía del tema, estaba frustrado porque "la gerencia no le da presupuesto para nada más allá del papel". ¿Y de qué sirve ese papel si los trabajadores se están cortando las manos porque las máquinas no tienen guardas o no hay capacitaciones reales?

La Resolución 0312 de 2019 es clarísima: evalúa la implementación, no solo la existencia. Te pide evidencia, registros, cumplimiento de los estándares mínimos. No les interesa el tomo encuadernado si la realidad es otra. La diferencia entre tener y hacer es abismal, y es justo ahí donde las empresas pierden dinero con multas que pueden ir desde unos cuantos salarios mínimos hasta los 500 salarios mensuales legales vigentes, según lo estipulado en el Decreto 472 de 2015. ¿Les parece poco?

Mito #2: "El COPASST es solo para firmar actas"

¡Otro clásico! El Comité Paritario de Seguridad y Salud en el Trabajo, el famoso COPASST, es visto en muchas empresas como un simple requisito, un grupo de empleados que se reúnen una vez al mes a tomar tinto y firmar un acta. ¿Actas? Claro, son importantes (las actas del COPASST son cruciales), pero son la punta del iceberg, no el iceberg completo.

El COPASST tiene funciones clave, ¡CRUCIALES! Es el órgano que vigila, propone, inspecciona, investiga. Es la voz de los trabajadores en materia de seguridad. Una vez, en una empresa de servicios logísticos, el COPASST llevaba dos años sin hacer una sola inspección, ¡dos años! Solo se dedicaban a "reunirse" y firmar un papel genérico. Cuando hubo un accidente grave por caída de altura, la investigación reveló que se había reportado la falta de barandas en varias reuniones del comité, pero nunca se pasó a la acción. ¿El resultado? Un trabajador gravemente herido y la empresa con un problema legal gigantesco.

Esto no es un juego, y el Ministerio lo sabe. Las funciones del COPASST van mucho más allá de las actas. Tienen que ser un órgano activo, propositivo. Si no lo son, la empresa no solo incumple, sino que pierde una herramienta valiosísima para prevenir riesgos. Y ahí es donde entra la tabla. Porque cuando el COPASST es un adorno, los problemas empiezan a acumularse:

CAUSA RAÍZ HALLAZGO RIESGO LEGAL
Falta de conocimiento de las funciones del COPASST por sus miembros o la gerencia. El COPASST se reúne, pero sus actas no reflejan actividades de inspección, investigación de incidentes o propuestas de mejora. Incumplimiento del Decreto 1072 de 2015 (Artículo 2.2.4.6.8, numeral 12) y Ley 1562 de 2012 (Artículo 35). Posibles multas significativas según el Decreto 472 de 2015.
Percepción del COPASST como un mero requisito legal. Inexistencia de planes de trabajo o seguimiento a las recomendaciones del COPASST. Falta de capacitación específica para los miembros. El Ministerio del Trabajo puede sancionar por falta de implementación efectiva del SG-SST. En caso de accidente, agrava la situación legal de la empresa al demostrar negligencia en la prevención.
Ausencia de apoyo gerencial o recursos para el COPASST. El COPASST no cuenta con tiempo, presupuesto o herramientas para desarrollar sus funciones. La empresa es responsable de garantizar el funcionamiento adecuado del COPASST, incluyendo los recursos necesarios. Su inoperatividad es un incumplimiento directo.

¿Ven? Las multas son lo de menos. Lo grave es lo que se pierde en prevención y la vida de la gente que se pone en riesgo. Para eso está el COPASST, es una herramienta, úsenla bien.

Mito #3: "La investigación de incidentes es para buscar culpables"

Este es otro que me revienta. ¡No, no, y no! La investigación de incidentes y accidentes no es para señalar con el dedo al que "la embarró". Es para encontrar la CAUSA RAÍZ, entender qué falló en el sistema y, lo más importante, ¡prevenir que vuelva a ocurrir! Buscar culpables solo fomenta el encubrimiento, el miedo a reportar y, al final, la repetición de los mismos errores. Es un círculo vicioso que solo alimenta la estadística de accidentes.

He visto casos donde, después de un incidente, el primer instinto de la empresa es sancionar al trabajador. Y claro, el pobre operario que se quemó la mano por no usar los EPP adecuados, termina siendo el "irresponsable". Pero nadie se pregunta: ¿Por qué no usó los EPP? ¿Estaban disponibles? ¿Eran los adecuados? ¿Recibió capacitación sobre su uso? ¿La supervisión era constante? ¿Había presión por la producción que lo llevó a omitir el protocolo? Esas son las preguntas que hay que hacerse. Esas son las fallas del sistema, no del individuo.

Si la empresa se enfoca en castigar, nadie va a reportar, y no habrá información para mejorar. Y sin información, el SG-SST está ciego, sordo y mudo. Es como querer curar una enfermedad sin saber cuál es el virus. ¿De verdad creen que el Ministerio del Trabajo, cuando haga una visita del Ministerio del Trabajo, no se va a dar cuenta de esa actitud? Claro que sí, y eso también cuesta. La falta de un sistema de investigación de incidentes efectivo, orientado a la prevención, es un incumplimiento grave del Decreto 1072 de 2015, específicamente en sus artículos relacionados con la gestión de peligros y riesgos y las acciones correctivas y preventivas.

En resumen, gente, estamos en 2025. Los mitos son eso, mitos. La realidad es que el SG-SST es una inversión, no un gasto. Es una herramienta poderosa para proteger a su gente y, sí, para proteger su negocio de multas, demandas y responsabilidades que nadie quiere asumir. Dejen de jugar con fuego. La vida no tiene precio, y la ignorancia en SST sí tiene uno, y es altísimo.

No más excusas, es hora de actuar

Como ingeniero industrial que soy, veo la SST no solo como una obligación legal, sino como una parte fundamental de la eficiencia y la productividad. Un trabajador seguro es un trabajador productivo. Una empresa segura es una empresa rentable. Es sentido común, carajo.

Espero que esto les sirva para abrir los ojos. Si siguen creyendo en estos cuentos de camino, el 2025 les va a salir muy caro. La Superintendencia Financiera, el Ministerio de Trabajo, todos están apretando las tuercas. Y el que no se actualice, se queda atrás. Peor aún, el que no cumpla, paga. Y paga duro.

Si necesitan ayuda para dejar atrás estos mitos y montar un SG-SST que funcione de verdad, no duden en contactar a los que sabemos. En SafeP.co estamos para eso, para que dejen de perder plata y, lo más importante, para que nadie más se lastime por culpa de la desinformación o la negligencia.