Recientemente, el Ministerio de Trabajo colombiano publicó una guía técnica aclaratoria sobre los criterios mínimos de la Resolución 0312, especificando qué evidencias son válidas para cada estándar, especialmente para empresas de riesgo I y II. Esta actualización nos trae a colación un caso ocurrido hace unos años en España, donde una empresa del sector industrial fue sancionada significativamente por deficiencias en la documentación de su Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), a pesar de argumentar que realizaba las actividades.
En el caso español, la inspección de trabajo detectó que, si bien la empresa afirmaba cumplir con ciertos requisitos de formación y evaluación de riesgos, la documentación que soportaba estas actividades era insuficiente, inconsistente o inexistente. Por ejemplo, registros de capacitaciones sin firmas completas, actas de reuniones de seguridad sin la periodicidad requerida o informes de investigación de accidentes que carecían de profundidad en el análisis de causas raíz y acciones correctivas. La empresa argumentó que el personal estaba capacitado y que se realizaban las evaluaciones, pero la falta de evidencia robusta, verificable y trazable fue el factor determinante para la imposición de multas cuantiosas.
Este incidente, aunque ocurrió en otro contexto normativo, resalta una lección crucial para las empresas colombianas, especialmente ahora con la publicación de la guía de la Resolución 0312. No basta con “hacer” las cosas; es imperativo “demostrar” que se hacen, y hacerlo de una manera que la autoridad pueda verificar fácilmente. Para empresas en riesgo I y II, la guía técnica colombiana es un mapa detallado de qué tipo de papel, registro o soporte digital es válido para cada uno de los 7 y 21 estándares mínimos, respectivamente.
En Colombia, con la guía técnica de la Resolución 0312, tenemos una oportunidad clara para blindar nuestros SG-SST. La clave está en pasar de la intención a la evidencia concreta y verificable.