El lunes 10 de agosto de 2026, un sismo de magnitud 7.4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, sacudió a Colombia. En Pereira, capital de Risaralda, 42 estructuras colapsaron completamente y 8 quedaron afectadas parcialmente. La cifra de fallecidos en la ciudad superó los 66 al cierre de esta publicación. Las imágenes que circularon por redes sociales mostraron algo que resultó visualmente desconcertante: edificaciones donde algunos pisos permanecían aparentemente en pie mientras otros habían desaparecido o colapsado.

Este artículo no pretende diagnosticar ningún edificio desde una fotografía. Eso requeriría inspección técnica, planos originales, información del sistema constructivo y, sobre todo, evaluación de un ingeniero estructural o un equipo USAR en terreno. Lo que sí podemos hacer —y lo que SafeP propone como categoría editorial— es explicar qué preguntas técnicas correctas deben hacerse ante ese tipo de imagen. Porque el ciudadano y el ingeniero no están mirando lo mismo.


Lo que el ojo ve

piso → piso → piso → piso

Si uno de esos pisos "desapareció", la interpretación espontánea es que algo cedió en ese nivel específico. Pero esa lectura es incompleta. Un edificio no es una pila de discos independientes. Es un sistema estructural continuo donde las cargas viajan desde la cubierta hasta la cimentación a través de columnas, muros, vigas y losas que interactúan permanentemente.

Lo que visualmente parece "un piso destruido" puede corresponder a mecanismos de falla muy distintos:

Edificación con colapso parcial tras evento sísmico en Colombia
Estructura con fallo parcial intermedio en zona urbana.
  • Colapso tipo pancake: una o más losas caen horizontalmente sobre las inferiores, aplastando los espacios intermedios. Los niveles superiores pueden mantenerse relativamente íntegros mientras los intermedios desaparecen.
  • Colapso tipo lean-to: una losa cae apoyada en un extremo y libre en el otro, creando un espacio triangular. Uno de los mecanismos con mayor probabilidad de generar vacíos habitables.
  • Colapso tipo V: la losa falla en el centro y sus extremos permanecen apoyados, generando dos rampas y un vacío central.
  • Falla de piso blando: un nivel con menor rigidez lateral que los demás absorbe desplazamientos que los otros niveles no toman, concentrando el daño. Frecuente en edificaciones con planta baja comercial (locales abiertos) y pisos superiores con muros.

Cada uno de estos mecanismos crea vacíos en lugares distintos. Y eso determina dónde puede estar una persona con vida.


Lo que el ingeniero USAR necesita preguntarse

Cuando un equipo de búsqueda y rescate en estructuras urbanas (USAR) llega a una edificación con colapso parcial, no puede hacer la misma lectura visual que el ciudadano. Necesita construir un modelo mental del sistema estructural antes de tocar cualquier cosa, porque una intervención incorrecta puede provocar un colapso secundario.

Las preguntas operativas que guían ese análisis son:

  • ¿Qué partes del edificio siguen soportando carga activamente? ¿Cuáles son solo volumen sin función estructural?
  • ¿Qué elementos pueden desplazarse si se retira material o si hay una réplica?
  • ¿Dónde están los vacíos probables según el mecanismo de colapso identificado?
  • ¿En qué zonas podría existir una persona con vida según la distribución de espacios y el tipo de falla?
  • ¿Qué puedo remover sin comprometer la estabilidad del sistema?
  • ¿Por dónde puedo acceder generando el menor movimiento posible en la estructura?

Este análisis se llama evaluación estructural de emergencia y es la primera fase de cualquier operación USAR antes de iniciar la búsqueda activa. No es opcional. Un rescatista que entra sin ese mapa mental pone en riesgo su propia vida y la de la víctima.


Por qué algunos niveles permanecen en pie

Una de las imágenes más frecuentes tras sismos severos —y una de las más desconcertantes para quien no tiene formación estructural— es exactamente esta: un edificio donde los pisos superiores e inferiores permanecen aparentemente intactos mientras uno o varios niveles intermedios han colapsado.

Esto no es una paradoja. Tiene explicaciones técnicas concretas, aunque identificar cuál aplica a cada caso requiere análisis en terreno:

  • El nivel afectado puede haber tenido menor rigidez lateral que los adyacentes, concentrando ahí los desplazamientos sísmicos.
  • Puede haber existido una discontinuidad estructural en ese nivel: cambio de sistema constructivo, reducción de sección en columnas, ausencia de muros de corte.
  • Los niveles superiores, al actuar como masa concentrada, pueden haber generado fuerzas de inercia que superaron la capacidad de ese nivel específico.
  • Puede haber intervenido el efecto de piso blando, especialmente si ese nivel tenía mayor altura libre o menor área de elementos resistentes.

Lo relevante no es diagnosticar desde afuera cuál de estas causas aplica. Lo relevante es entender que la estabilidad visible de los niveles superiores no garantiza que el conjunto sea seguro. Una estructura con colapso parcial puede estar en equilibrio precario, y cualquier movimiento —réplica, vibración de maquinaria pesada, remoción incorrecta de escombros— puede desencadenar un colapso progresivo.


La alerta técnica que SafeP asume como principio editorial

No es posible determinar el mecanismo de colapso de una estructura a partir de fotografías o videos. No es posible concluir que "un piso quedó reducido a X centímetros" ni establecer causas sin inspección técnica, acceso a planos, información sobre el sistema constructivo y evaluación de profesionales certificados en terreno.

Esto no es una limitación. Es el rigor que distingue el análisis técnico del comentario espontáneo. Y en situaciones de emergencia, esa distinción tiene consecuencias directas: decisiones mal informadas sobre estructuras dañadas pueden costar vidas adicionales.

Lo que sí podemos —y debemos— hacer desde SafeP es explicar los principios que permiten leer correctamente ese tipo de imagen. No para reemplazar al ingeniero estructural. Para que el ciudadano, el comunicador y el profesional de SST entiendan qué está mirando y qué preguntas son las correctas.


La conexión con SST

En seguridad y salud en el trabajo habitualmente hablamos de riesgo en entornos controlados: una planta, una obra, una bodega. El terremoto permite ver el concepto de riesgo en su forma más extrema y más desnuda.

Un colapso estructural por sismo no es un evento aislado. Es la manifestación visible de un sistema de condiciones acumuladas: el diseño original de la edificación, el año de construcción y la norma sismorresistente vigente en ese momento, las modificaciones posteriores, el mantenimiento, la calidad de los materiales, la configuración del terreno, la distancia al epicentro, la profundidad del sismo y la respuesta del suelo local.

Ninguna de esas variables actúa sola. Y ninguna de ellas es visible en la fotografía del colapso. Solo se ven los segundos finales de un proceso que llevaba décadas construyéndose.

Eso es, exactamente, lo que la gestión del riesgo intenta anticipar antes de que ocurra.


Este artículo forma parte de la categoría Ingeniería del Rescate de SafeP. Fuentes técnicas de referencia: FEMA Search Strategy & Tactics, INSARAG Guidelines, NSR-10 (Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente).