La posesión presidencial en Cali

Empiezo diciendo que soy caleño original y pensaba ir allá, emocionado por este evento, pero para que si será cerrado...

La posesión presidencial del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella marcará un hecho inédito: por decisión aprobada en el Congreso de la República, la ceremonia se realizará en Cali y no en Bogotá. El escenario elegido será la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, un recinto con capacidad aproximada para 2.200 asistentes y un fuerte dispositivo de seguridad debido a la presencia de jefes de Estado, delegaciones internacionales, congresistas, altas cortes, Fuerzas Militares y medios de comunicación.

Hasta aquí, la decisión es legítima.

Una contradicción de fondo

La pregunta aparece después.

Si el propósito político era descentralizar la posesión presidencial y acercar el acto a los ciudadanos, ¿por qué realizarlo en un recinto cuya capacidad solo permite el ingreso de una fracción mínima de los asistentes oficiales?

La crítica no apunta contra Cali. Tampoco contra la Universidad Santiago de Cali. Mucho menos contra la necesidad de garantizar la seguridad del presidente entrante y de las delegaciones internacionales.

La crítica apunta a la coherencia institucional.

El simbolismo y la coherencia institucional

Un acto de posesión presidencial no es un evento privado. Es el principal acto público de transmisión democrática del poder en Colombia. Su simbolismo radica precisamente en representar a la Nación.

Cuando el mensaje es "llevar la posesión a una ciudad", pero el formato elegido limita el acceso ciudadano, surge una contradicción entre el propósito anunciado y la experiencia real.

Si las exigencias de seguridad hacían inviable un acto abierto en Cali, entonces cabía preguntarse si el escenario más coherente seguía siendo la tradicional Plaza de Bolívar, diseñada precisamente para albergar ceremonias de Estado con participación ciudadana y amplios perímetros de seguridad.

La forma también es contenido

Las instituciones también comunican mediante sus decisiones logísticas.

Y en política, la forma también es contenido.

La pregunta, entonces, no es si Cali merece recibir una posesión presidencial.

La pregunta es otra:

¿Puede llamarse un acto pensado para acercarse a la ciudadanía cuando la inmensa mayoría de esa ciudadanía solo podrá verlo desde una pantalla?

Análisis Crítico - Posesión Presidencial
Síntesis Crítica

Descentralización vs. Coherencia Institucional

El Propósito Anunciado

Llevar la transmisión del poder democrático a las regiones para democratizar el símbolo y acercar el acto a la ciudadanía caleña.

El Formato Elegido

Un recinto cerrado (Arena USC) con aforo limitado (~2.200 personas), absorbido casi por completo por esquemas de seguridad y delegaciones oficiales.

Distribución Estimada del Aforo (Arena USC) ~2.200 Personas
Delegaciones, Cortes, Congresistas y Prensa (Mayoría)
Ciudadanía general (Fracción mínima)

"Las instituciones también comunican mediante sus decisiones logísticas. En política, la forma también es contenido."

— Análisis de Coherencia Institucional

La Pregunta de Fondo

¿Puede llamarse un acto pensado para acercarse a la ciudadanía cuando la inmensa mayoría de esa ciudadanía solo podrá verlo desde una pantalla?