Primer Empleo en SST: Mis Errores y Cómo Evitarlos

A ver, seamos francos. Todos hemos empezado en algún punto, ¿verdad? Y el primer trabajo en Seguridad y Salud en el Trabajo, sobre todo aquí en Colombia, es un bautismo de fuego. Recuerdo mis inicios como si fuera ayer. Lleno de teoría, con el Decreto 1072 de 2015 casi tatuado en la frente, y pensando que iba a llegar a cambiar el mundo. ¡Qué ingenuidad! La realidad me dio una bofetada, de esas que duelen pero enseñan. He visto a muchos jóvenes cometer los mismos errores que yo, y francamente, ya es hora de que alguien les dé un sacudón.

No esperen una lista pulcra de "cinco pasos para el éxito". La vida no funciona así y la SST mucho menos. Aquí les cuento lo que me costó aprender a las malas, y cómo ustedes pueden ahorrarse un par de dolores de cabeza (o multas, que es peor).

Error #1: Creer que todo es un checklist normativo

Cuando salí de la universidad, tenía la cabeza llena de artículos, resoluciones, leyes. Pensaba que mi trabajo era simplemente verificar que la empresa cumpliera con cada punto. ¡Un absurdo! Es como pretender que un chef sea bueno solo por memorizar recetas. Sí, la normativa es el esqueleto, la estructura, sin ella estamos perdidos. Pero la carne, el músculo, la vida de un sistema, está en cómo se aplica eso en el día a día, en la cultura de la gente, en los procesos reales.

Me desgasté intentando que una pequeña metalmecánica en Bogotá implementara cada coma de la Resolución 0312 de 2019 sin entender su operación. Querían que llenara formatos, que les dijera qué hacer. Y yo, en mi afán de cumplimiento, no me detuve a preguntar: ¿Por qué hacen esto así? ¿Cuál es su verdadero riesgo aquí, en esta máquina que se recalienta o con este operario que no usa los guantes porque "le quitan sensibilidad"? El 1072 es la base, sí, pero no es la única herramienta. Es un marco, no la pintura final. Usted no puede pintar si no entiende el lienzo.

La SST no es solo marcar casillas; es entender el pulso de la operación y la gente.

Error #2: Querer cambiarlo todo de un solo golpe

Ah, la impaciencia juvenil. Quería llegar y revolucionar todo. En mi primer trabajo, en una empresa de manufactura de plásticos, vi mil cosas que "estaban mal". Desde la señalización hasta la falta de simulacros. Y quise arreglarlo todo a la vez. Empecé a redactar procedimientos, a pedir capacitaciones, a exigir cambios a diestra y siniestra. ¿El resultado? Una resistencia pasiva brutal. Los trabajadores me veían como el "policía de la seguridad" y la gerencia como el "gasto adicional".

Es como intentar mover una montaña con una cucharita. Se necesita estrategia, paciencia, y sobre todo, ganar aliados. Aprendí que es mejor identificar uno o dos riesgos críticos, o procesos clave, y atacarlos con todo. Demostrar resultados, por pequeños que sean. Por ejemplo, en esa empresa de plásticos, en lugar de intentar cambiar todo el sistema de identificación de peligros, me enfoqué en el manejo de un par de máquinas que históricamente causaban más incidentes. Implementamos un programa de trabajo seguro específico para ellas, con la participación de los mismos operarios. Cuando vieron que la tasa de incidentes bajó, y que las máquinas eran más seguras, el resto de la gente empezó a escucharme. Y la gerencia, bueno, la gerencia siempre entiende el lenguaje de los números.

Error #3: Subestimar el poder de la cultura organizacional (y la resistencia al cambio)

Este es grande, muy grande. Puedes tener el sistema de gestión más perfecto en papel, la matriz de riesgos más detallada (gracias GTC-45), y las políticas más robustas. Pero si la gente no compra la idea, si no entienden el beneficio para ellos, todo se cae a pedazos. Es un choque de trenes. La gente está acostumbrada a hacer las cosas de una manera, y no van a cambiar solo porque "la norma dice".

  • No escuchaba lo suficiente: Creía que mi conocimiento era absoluto. Grave error. La gente en el campo es la que vive el riesgo. Ellos tienen las soluciones más prácticas, aunque no siempre las más "técnicas".
  • Comunicaba mal: Hablaba en términos técnicos, de sanciones, de multas. ¿A quién le gusta eso? Hay que hablar de bienestar, de familia, de futuro.
  • No involucraba: Pensaba que mi deber era "diseñar" y el de ellos "ejecutar". Falso. El SG-SST es de todos. La Ley 1562 de 2012, y antes el Decreto 60 de 2002, ya hablaban de participación. Sin participación, el sistema es una camisa de fuerza.

Recuerdo a un supervisor de obra que, tras una charla mía sobre la importancia de usar el casco, me dijo: "Ingeniero, si yo uso el casco todo el día bajo este sol, me duele la cabeza y me bajo el rendimiento. Prefiero el riesgo". ¿Ven? Hay que ir más allá. Le propuse alternar el uso del casco con pausas en la sombra, y buscar un casco más ventilado. La solución no era solo "use el casco", era entender su objeción y buscar una alternativa viable. Eso es SST real, no burocracia.

Error #4: Descuidar la documentación (o ahogarse en ella)

La documentación es una espada de doble filo. Por un lado, es la evidencia, el soporte, lo que la ARL o el Ministerio pide. Por otro, puede convertirse en un pozo sin fondo de papel sin sentido. Yo pasé por las dos fases: al principio, no le daba la importancia debida; luego, me obsesioné con llenar formatos y matrices por el simple hecho de "tenerlas".

La clave es que la documentación sea útil. Que sirva para tomar decisiones, para capacitar, para auditar. No un adorno. Si tienes un programa de trabajo en alturas, por ejemplo, los registros de capacitaciones deben ser claros, las inspecciones de equipos deben estar al día y disponibles. No solo archivadas. ¿De qué sirve tener un registro de certificación de trabajo en alturas si el trabajador no entiende ni aplica lo que aprendió? ¿O si el equipo está vencido? La documentación debe ser un reflejo fiel y útil de la realidad operativa.

Error #5: Creer que uno puede con todo, solo

Aquí sí que fui terco. Pensaba que preguntar era signo de debilidad, que yo debía saberlo todo. Error de novato. El mundo de la SST es inmenso y cambia constantemente. La Ley 527 de 1999 sobre comercio electrónico, por ejemplo, parece ajena a SST, pero ¿qué pasa con los riesgos ergonómicos de un teletrabajador? Todo se conecta. Necesitamos aprender de otros, compartir experiencias.

Busquen mentores, únanse a grupos de profesionales, no se aíslen. Van a encontrar gente que ya pasó por donde ustedes están, que les puede dar una perspectiva diferente. El ego es el peor enemigo del aprendizaje. Y en SST, no aprender puede costar vidas, o la reputación de la empresa, o la tuya propia.

En Resumen

El primer empleo en SST es un laboratorio. Te vas a equivocar. Es parte del proceso. Pero puedes aprender de los errores ajenos, de los míos. La clave está en no rendirse, en tener una mente abierta, y en entender que esto no es solo un trabajo de oficina o de papeleo. Es un trabajo con personas, para personas. Es un campo dinámico, de constante aprendizaje y adaptación. No se trata solo de cumplir la norma, sino de ir más allá, de generar una verdadera cultura de seguridad.

Si te sientes abrumado, o si simplemente quieres una segunda opinión sobre cómo estás manejando tu SST, no dudes en buscar ayuda. Hay mucha información y recursos valiosos por ahí. En SafeP.co, por ejemplo, estamos para eso, para darles una mano, para compartir lo que hemos aprendido y para que no cometan las mismas barbaridades que yo en mis inicios. No tienen que hacerlo solos.