Floricultura colombiana: riesgos que marchitan vidas lento
Floricultura: El jardín de los peligros ocultos
Colombia, el segundo exportador de flores del mundo. Rosas, claveles, crisantemos... ¡Una maravilla! Pero seamos honestos, ¿quién mira más allá del capullo perfecto? ¿Quién piensa en las manos que las cortan, en los pulmones que respiran el aire de los invernaderos, o en los cuerpos que se doblan día tras día? Yo sí. Lo veo en cada auditoría, en cada finca floricultora, y la verdad es que me hierve la sangre. No podemos seguir ignorando los riesgos de SST que están, literalmente, marchitando vidas de a poco.
Es un sector complejo, lo entiendo. La presión del mercado, la estacionalidad, la necesidad de calidad impecable. Pero eso no justifica que los trabajadores sean carne de cañón. El Decreto 1072 de 2015 no es un adorno para la oficina, es la espina dorsal de la seguridad y salud en el trabajo en Colombia. Y en floricultura, esa espina dorsal parece estar muchas veces, si no rota, al menos seriamente desviada.
Los Enemigos Invisibles: Químicos que envenenan
Empecemos por lo obvio: los agroquímicos. Fungicidas, insecticidas, herbicidas, reguladores de crecimiento... la lista es interminable. Se usan a diario para que esa rosa no tenga ni la más mínima mancha. ¿Y los trabajadores? Ah, los trabajadores son los que están en la primera línea de batalla. Respirando, tocando, exponiéndose.
Una vez, en una finca por Subachoque, durante una auditoría rutinaria, vi a un operario aplicando un pesticida. La máscara que usaba... si es que se le podía llamar máscara, era una de esas de tela barata, completamente inadecuada para vapores orgánicos. Le pregunté por la ficha de seguridad del producto. La miró como si le hablara en chino mandarín. "Eso lo maneja el supervisor", me dijo. ¿El supervisor? ¡Por Dios! La información sobre riesgos y el manejo seguro debería estar al alcance de quien lo aplica. Es lo mínimo que exige la norma y el sentido común, ¿o no?
La exposición crónica a estos venenos no mata de un día para otro, no. Mata despacio. Cáncer, enfermedades respiratorias crónicas, daños neurológicos, problemas reproductivos. La Ley 1562 de 2012 es muy clara en lo que constituye una enfermedad laboral. Y aquí, señores, tenemos un caldo de cultivo. Es imperdonable no invertir en capacitación adecuada, en equipos de protección personal (EPP) que realmente protejan, y en la vigilancia de la salud de los expuestos.
Posturas que Doblegan Cuerpos
Pasemos al segundo gran asesino silencioso: la ergonomía. Cortar, podar, seleccionar, empacar. Son tareas repetitivas, que exigen posturas forzadas por horas y horas. Espaldas encorvadas, rodillas en el suelo, muñecas giradas una y otra vez. Es la receta perfecta para las lesiones musculoesqueléticas.
¿Qué vemos en campo?
- Trabajadores agachados por turnos completos recogiendo claveles.
- Empacadoras de rosas con los brazos levantados por encima de los hombros por mucho tiempo.
- Movimientos de torsión constantes al clasificar flores en bandas transportadoras mal diseñadas.
El resultado: dolores de espalda crónicos, síndrome del túnel carpiano, tendinitis. Esos son los "trofeos" que se llevan a casa después de años en el sector. Y no, no es "normal" que a los 40 años ya no puedas levantar un brazo sin sentir un dolor punzante. Eso es el cuerpo gritando que le han exigido demasiado, mal y por mucho tiempo. La evaluación de riesgos ergonómicos, siguiendo algo como la GTC-45 para identificar peligros, es un punto de partida, no un trámite para archivar.
El Frío que Cala Huesos
Y para rematar el panorama, el frío. Después de ser cortadas, las flores necesitan mantenerse frescas. Eso significa cuartos fríos, zonas de empaque con aire acondicionado a temperaturas bajas. Los trabajadores pasan horas entrando y saliendo de estos ambientes, o simplemente permaneciendo en ellos.
¿El problema? Muchas veces, la dotación no es la adecuada. Un saco viejo, una chaqueta que no aísla bien. El frío no solo es incómodo; aumenta el riesgo de resfriados y problemas respiratorios. Pero, más allá de eso, el frío contrae los vasos sanguíneos, disminuye la destreza y, lo que es peor, potencia los efectos de las posturas forzadas y los movimientos repetitivos. Imaginen cortar flores con los dedos entumecidos. La probabilidad de un corte, o de desarrollar un trastorno musculoesquelético, se dispara.
El frío, los químicos y las posturas son como un equipo de demolición trabajando en tándem sobre el cuerpo humano. Cada uno pone su parte, y el resultado final es una vida laboral acortada y una calidad de vida mermada. ¿Es ese el precio que estamos dispuestos a pagar por una flor bonita?
La normativa de condiciones ambientales, aunque no se tenga una específica para "cuartos fríos en floricultura" con un enlace directo aquí, se rige por principios generales de higiene y seguridad industrial, muchos de ellos consignados en reglamentos que se pueden consultar en una matriz legal completa. Es cuestión de aplicar el sentido común y la diligencia debida.
La Verdad que Nadie Quiere Escuchar
Esto no es un problema de una o dos fincas. Es sistémico. La presión por la producción, la falta de inversión real en SST más allá del "cumplir por cumplir", y una cultura de "así se ha hecho siempre" son los verdaderos males. Los sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo son herramientas poderosas, no un montón de papeleo. Sirven para identificar estos riesgos, evaluarlos y, lo más importante, controlarlos.
La floricultura colombiana tiene un potencial enorme. Pero no podemos construir esa grandeza sobre los hombros, las espaldas y los pulmones de quienes hacen el trabajo duro. Necesitamos una visión que priorice la vida y la salud de las personas, no solo la belleza de la flor.
Soy Josué, Ingeniero Industrial, y mi trabajo es desenterrar estos problemas para que se puedan solucionar. Si tu empresa floricultora, o cualquier otra, está navegando en la incertidura de la SST, o simplemente necesita un par de ojos expertos para ver lo que otros no ven, no duden en contactarnos. En SafeP.co estamos para eso: para asegurar que la belleza de su negocio no opaque la seguridad de su gente.
Josué Bernal
Estudio sistemas complejos mediante ingeniería, analogías e inteligencia aplicada para identificar patrones, comprender riesgos y transformar información en decisiones. Porque detrás de procesos diferentes suele existir la misma estructura.
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