Control de Plagas en Alimentos: No es un Juego, Es la Ley (y Es tu Responsabilidad)
Control de Plagas: Vayan Entendiendo que Esto va Más Allá de la Fumigación Mensual
A ver, seamos claros desde el principio. Cuando hablamos de control de plagas en establecimientos de alimentos, la gente tiende a pensar en el tipo que llega con una bomba y echa veneno una vez al mes. Y ya. Pues déjenme decirles, eso es como intentar vaciar un barco que se hunde con un balde mientras ignoras el tamaño del agujero. ¡Un sinsentido!
La verdad es que muchos empresarios y gerentes siguen sin entender la magnitud del asunto. No es solo un tema de "aseo", es un pilar fundamental de la inocuidad alimentaria y, sí, de la seguridad y salud en el trabajo. En Colombia, no es opcional; está en la norma, está en la ley, y si se hacen los de la vista gorda, las consecuencias pueden ser peores que un plato de sancocho con cucarachas.
La Letra de la Ley y lo que Realmente Significa
Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) son el corazón de todo esto en el sector alimentario. Y dentro de las BPM, el control de plagas es innegociable. No me voy a poner a recitar artículos de memoria, pero créanme que la legislación colombiana es bastante clara. El objetivo es Decreto 1072 de 2015, que recoge buena parte de la normativa laboral, y otras regulaciones específicas de alimentos, te lo dejan claro: hay que prevenir, controlar y monitorear. No es solo reaccionar cuando ya tienes una invasión.
¿Qué pide la ley, en esencia?
- Un Programa Escrito y Estructurado: No es solo contratar a "Fumigaciones Pepe". Necesitas un plan, un cronograma, los productos a usar, la frecuencia, las responsabilidades. ¿Dónde está eso documentado?
- Prevención Primaria: Antes de matar, hay que evitar que entren. Esto implica mantenimiento de la infraestructura (mallas, puertas selladas, desagües protegidos), orden y limpieza impecable. ¡Sí, la limpieza es prevención!
- Monitoreo Constante: No basta con que el fumigador ponga unas trampas. ¿Quién las revisa? ¿Cada cuánto? ¿Se registran los hallazgos? ¿Se analizan las tendencias? Si siempre encuentran ratones en el mismo punto, el problema no es el ratón, ¡es el agujero por donde entra!
- Uso Seguro de Plaguicidas: Aquí es donde entra de lleno la SST. Los químicos no son dulces. La Resolución 0312 de 2019 que define los Estándares Mínimos del SG-SST, y la Ley 1562 de 2012 que habla de riesgos laborales, te exigen que evalúes los riesgos asociados a esos productos. ¿Quién los aplica? ¿Están capacitados? ¿Usan EPP? ¿Hay fichas de seguridad? ¿Y si hay un derrame?
- Registros Detallados: Todo lo que se hace, se registra. Auditorías, aplicaciones, capacitaciones, inspecciones, hallazgos, acciones correctivas. Esto es la trazabilidad que te salva en una auditoría, o peor, en un brote de enfermedad.
El Caso de la Panadería "El Buen Sabor" (Un clásico que vi en Medellín)
Hace unos años, en una auditoría a una panadería decente en Envigado, todo parecía en orden. Los registros de fumigación estaban, las trampas puestas. Pero cuando empezamos a revisar a fondo, me encontré con algo que todavía me genera un dolor de cabeza. El "fumigador" era el mismo vigilante de seguridad, que un día a la semana se ponía a echar veneno. Sin capacitación, sin EPP adecuado, usando productos genéricos comprados en la ferretería, ¡y almacenándolos junto a la harina! ¿El programa? Un papel con un logo que decía "control de plagas".
Le pregunté al gerente: "¿Usted sabe el riesgo que tiene a su gente y a sus clientes con esto? ¿Qué pasa si el vigilante se intoxica? ¿O si contamina un producto? ¿Ha leído la GTC-45 sobre identificación de peligros? Esto no es un juego de niños."
Y es que la gente se complica la vida por no hacer las cosas bien desde el principio. La gestión de plagas es parte integral de la matriz de riesgos del SG-SST. Un peligro biológico (ratones, insectos) o un peligro químico (el veneno mal usado) tienen que estar identificados, evaluados y controlados. No hay excusa.
Errores de Novato (que aún veo en empresas grandes)
A pesar de toda la información y la normativa, algunos siguen cayendo en lo mismo:
- Creer que es solo un costo: Lo ven como un gasto innecesario, no como una inversión en la reputación, la salud de sus trabajadores y la legalidad de su operación. La multa, o el cierre, es mucho más costoso.
- Delegar y Olvidar: Contratan a una empresa externa y se desentienden. El contrato debe ser claro, el proveedor debe ser idóneo y sus informes deben ser revisados y actuados. La responsabilidad sigue siendo tuya, no del tercero.
- Falta de Integración: El control de plagas es un silo aparte del SG-SST, de la limpieza, del mantenimiento. ¡Error garrafal! Todo debe estar conectado. Las plagas son un síntoma de un problema más grande en la gestión.
- No Capacitar a la Gente: ¿Los operarios saben cómo reportar un avistamiento? ¿Conocen las buenas prácticas para evitar atraer plagas? La capacitación no es un lujo, es una necesidad para todos.
En el sector de alimentos, la credibilidad se construye con cada detalle. Y si un establecimiento de alimentos no tiene un programa de control de plagas robusto, bien documentado y ejecutado, no tiene nada. Punto.
Mi consejo es siempre el mismo: no se confíen. Las autoridades no perdonan, y los clientes menos. Un buen sistema de gestión de plagas es una inversión que protege su negocio, a sus empleados y a sus consumidores. Dejen de improvisar.
Como siempre digo, la seguridad no es un checklist, es una cultura. Y en el tema de plagas, la cultura es cero tolerancia a los bichos y a la negligencia. ¿Van a esperar a la visita de la Secretaría de Salud o a que un cliente encuentre algo para tomarse esto en serio?
Si necesitan ayuda para poner en orden su casa, para entender cómo integrar esto de verdad en su SG-SST y cumplir con la ley colombiana sin dolores de cabeza, ya saben dónde encontrarme. En SafeP.co somos expertos en transformar esos problemas en soluciones reales y sostenibles.
Josué Bernal
Estudio sistemas complejos mediante ingeniería, analogías e inteligencia aplicada para identificar patrones, comprender riesgos y transformar información en decisiones. Porque detrás de procesos diferentes suele existir la misma estructura.
También te puede interesar
La actividad de agua (Aw) es la variable que realmente define la estabilidad microbiológica de…
El empaque es el último eslabón y, paradójicamente, el de mayor riesgo en la cadena…
Más allá del papel y las auditorías, este artículo revela por qué la inocuidad alimentaria…
💬 Comentarios
Sé el primero en comentar este artículo.