PPR en ISO 22000: La base que nadie puede ignorar
PPR en ISO 22000: La base que nadie puede ignorar
Hablemos claro de algo que veo constantemente en las auditorías, especialmente en el sector de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) aquí en Colombia: los Programas Prerrequisito, o PPR. Muchos los subestiman, los ven como un mero checklist a cumplir, pero la verdad es que son el cimiento sobre el cual se construye todo el sistema de gestión de inocuidad alimentaria bajo la ISO 22000. Sin unos PPR sólidos, el resto es un castillo de naipes.
¿Qué son exactamente los PPR?
Imaginen esto: van a construir un edificio. Antes de pensar en el diseño del apartamento más lujoso o en la piscina en el último piso (que sería el HACCP, el análisis de peligros crítico), necesitan asegurarse de que el terreno esté nivelado, que la cimentación sea fuerte, que los materiales básicos cumplan estándares. Eso son los PPR. Son las condiciones y actividades básicas que son necesarias para mantener un ambiente higiénico a lo largo de toda la cadena alimentaria, adecuado para la producción, manejo y provisión de productos finales seguros y alimentos seguros para el consumo humano.
No son los puntos de control críticos (PCC), no. Los PPRs son más amplios, más generales, abordan los peligros de forma global. Piensen en ellos como las barreras preventivas universales. Son la higiene del personal, el control de plagas, la limpieza y desinfección, el mantenimiento de equipos e instalaciones, la gestión de residuos, el control del agua y el aire, la trazabilidad, la capacitación del personal. ¿Les suena familiar? Debería, porque muchas de estas prácticas ya están implícitas en cualquier operación de alimentos que aspire a ser decente y, por supuesto, a cumplir con la normativa local. De hecho, el Decreto 60 de 2002, que implementa el sistema HACCP, ya hace referencia a principios que, si bien no los llama PPRs explícitamente, son la esencia de los mismos.
A veces, cuando audito, me encuentro con empresas que tienen un HACCP super complejo, lleno de diagramas de flujo y monitoreos, pero si uno rasca un poquito la superficie, los PPRs están cojos. Es como tener un Ferrari con las llantas desinfladas. ¿De qué sirve tanta ingeniería si lo básico falla?
¿Cuántos PPRs necesita su operación?
Aquí es donde no me gustan las listas cerradas y perfectas de cinco puntos que algunos consultores venden. La ISO 22000 no te dice "necesitas 10 PPRs y no uno más". No funciona así. La cantidad y el detalle de los PPRs dependen directamente del tamaño y el tipo de organización, la naturaleza de los productos procesados, los procesos de fabricación y el nivel de riesgo asociado.
Un pequeño panadero artesanal no tendrá los mismos PPRs ni el mismo nivel de complejidad que una planta de procesamiento de lácteos a gran escala. Sin embargo, ambos necesitarán control de plagas, higiene del personal, limpieza. La clave es identificar cuáles son relevantes para su operación específica y qué tan robustos deben ser para controlar los peligros potenciales. Es un ejercicio de análisis, no de copia y pega.
En una ocasión, en una planta de embutidos en Cundinamarca, tenían un plan de limpieza y desinfección que en papel era impecable. Documentos, registros, todo en orden. Pero cuando pregunté por la frecuencia y los productos utilizados para desinfectar las herramientas de corte al final de cada turno, el encargado de calidad dudó. Me llevó al área y, efectivamente, los registros estaban llenos de "OK" pero no había evidencia de monitoreo de concentración de químicos o de una verificación efectiva. Ahí es donde los PPR se vuelven débiles.
| CAUSA RAÍZ | HALLAZGO | RIESGO LEGAL |
|---|---|---|
| Falta de verificación efectiva de procedimientos de limpieza. | Registros de limpieza y desinfección incompletos o no validados; ausencia de monitoreo de concentración de desinfectantes. | Incumplimiento de requisitos de la ISO 22000; Potencial de contaminación cruzada y brotes alimentarios; Posibles sanciones por parte de autoridades sanitarias. |
| Cultura de "cumplir el papel" en lugar de asegurar la inocuidad. | Personal sin la formación adecuada o sin comprensión de la importancia de los PPR. | Riesgo reputacional por retiro de producto; Afectación a la salud de los consumidores. |
¿Ven? El papel lo aguanta todo, pero la inocuidad se garantiza en la planta, con gente capacitada y procesos monitoreados de verdad. Y hablando de gente capacitada, a menudo veo que la matriz legal de las empresas no incluye todas las regulaciones de SST que, aunque parezcan separadas, impactan directamente en el manejo de personal y su interacción con los procesos productivos. El Decreto 1072 de 2015, por ejemplo, aunque se centra en SST, establece la obligatoriedad de un sistema de gestión que, en cualquier empresa, debe integrarse para evitar duplicidades y asegurar la coherencia.
¿Cómo documentar sus PPRs?
Aquí la palabra clave es "evidencia". No es suficiente con tener los programas; hay que probar que se ejecutan y que son efectivos. La documentación debe ser clara, concisa y accesible. ¿Qué implica esto?
- Procedimientos operativos estandarizados (POE): Para cada PPR, debe haber un documento que describa qué se debe hacer, cómo, quién es el responsable, cuándo y con qué frecuencia. Por ejemplo, un POE para el control de plagas detallaría desde la inspección inicial hasta los métodos de control y la verificación de su efectividad.
- Registros: Si no está registrado, no se hizo. Los registros son la prueba irrefutable de que los PPR se están ejecutando. Listas de chequeo de limpieza y desinfección, formatos de monitoreo de temperatura, actas de capacitación de personal, bitácoras de mantenimiento. Estos registros deben ser legibles, fechados, firmados y conservados por un tiempo definido.
- Capacitación: El personal debe entender no solo qué hacer, sino por qué es importante. Una buena capacitación sobre higiene personal, por ejemplo, reduce drásticamente el riesgo de contaminación. No se trata de una charla de 15 minutos; es un proceso continuo.
- Verificación y auditorías: ¿Cómo sabemos que los PPR funcionan? A través de la verificación constante y las auditorías internas. Una auditoría interna bien hecha, como la que describiría en mi artículo sobre auditoría interna del SG-SST, es el termómetro para saber si todo está bajo control y si los PPR están cumpliendo su función preventiva.
No se trata de ahogarse en papel, sino de tener la información justa y necesaria para demostrar que su sistema de inocuidad es robusto. La documentación es su respaldo, su seguro. Cuando un auditor externo o una autoridad sanitaria llegue, lo primero que van a pedir son esos papeles, esa evidencia.
La implementación de ISO 22000, y en particular la correcta gestión de los PPR, no es un gasto, es una inversión en la reputación de su marca, en la salud de sus consumidores y, créanme, en la tranquilidad de los directivos. No esperen a que una crisis los obligue a actuar. Los PPR son el escudo que protege su operación día tras día.
Si esto suena a mucho trabajo o no están seguros de por dónde empezar, o peor aún, si sienten que su sistema actual es más un adorno que una herramienta efectiva, quizás sea momento de buscar una mano experta. En SafeP.co, entendemos estas complejidades y estamos listos para ayudarles a construir ese cimiento sólido que su empresa necesita. No dejen su inocuidad al azar.
Josué Bernal
Estudio sistemas complejos mediante ingeniería, analogías e inteligencia aplicada para identificar patrones, comprender riesgos y transformar información en decisiones. Porque detrás de procesos diferentes suele existir la misma estructura.
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