En un lamentable suceso ocurrido en una obra de construcción en Cali, aproximadamente a mediados del año pasado, tres trabajadores sufrieron graves lesiones al caer desde un andamio improvisado. Según los reportes preliminares y la investigación que siguió, la situación se agravó considerablemente debido a que ninguno de los operarios utilizaba arnés de seguridad. Este incidente subraya, una vez más, la crítica importancia de la seguridad en el trabajo en alturas y las consecuencias devastadoras de su negligencia.
La inspección posterior reveló una serie de fallas graves en la gestión de la seguridad y salud en el trabajo por parte de la empresa contratista. No solo el andamio carecía de las condiciones técnicas mínimas de seguridad, sino que la empresa tampoco contaba con un permiso de trabajo en alturas formalizado para la obra, ni con un coordinador SST asignado de manera efectiva. Esta ausencia de medidas preventivas básicas y de supervisión especializada es un factor común en muchos accidentes que, lamentablemente, se siguen presentando en el sector de la construcción en Colombia.
Aunque este caso ocurrió en nuestra propia geografía, es un eco de incidentes similares que se reportan globalmente. Por ejemplo, en países como México o incluso Estados Unidos, se han documentado accidentes con andamios que resultan en caídas por falta de equipo de protección personal o por estructuras inseguras. La lección es universal: la improvisación en SST es inaceptable, y la planeación y ejecución rigurosa de los protocolos son la única vía para salvaguardar vidas.
En el sector de la construcción, cada peso invertido en seguridad es una vida protegida y una garantía de sostenibilidad para la empresa. No hay atajos para la prevención. Para mayor información y soluciones en SST, visite SafeP.co.