Una reciente y lamentable noticia sacudió al sector industrial en el Valle del Cauca: un técnico electricista perdió la vida electrocutado mientras realizaba labores en una planta textil. El incidente, ocurrido aproximadamente en el último trimestre de 2023, pone de manifiesto una vez más la crítica importancia de adherirse rigurosamente a los protocolos de seguridad, especialmente en trabajos con riesgo eléctrico.
Según los reportes preliminares, el trabajador se encontraba interviniendo instalaciones energizadas, presuntamente sin la aplicación adecuada del procedimiento de Bloqueo y Etiquetado (LOTO). Esta omisión fundamental, que busca aislar completamente la fuente de energía antes de cualquier intervención, es una de las causas más recurrentes y prevenibles de accidentes fatales en el ámbito eléctrico. Adicionalmente, se ha señalado que la empresa aparentemente carecía de los permisos de trabajo necesarios para ejecutar labores de alto riesgo como estas, un requisito ineludible que la legislación colombiana, a través de normativas como la Resolución 0312 de 2019, exige a todas las organizaciones.
Aunque este caso específico ocurrió en Colombia, la problemática es universal. Hemos visto situaciones similares en países como México, donde un operario de mantenimiento perdió la vida en una planta de fabricación automotriz bajo circunstancias similares, o en Estados Unidos, con accidentes en el sector de la construcción que resaltan la negligencia en la aplicación de LOTO. Estos incidentes refuerzan la necesidad de que los empresarios y profesionales SST en Colombia revisen y fortalezcan sus sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo, asegurando que la teoría se traduzca en práctica constante y vigilada.
La seguridad en el trabajo no es un costo, es una inversión vital. Cada vida perdida es un llamado de atención a la responsabilidad compartida de crear ambientes de trabajo seguros y protegidos en Colombia.