Hace algunos años, en un sitio de construcción en Estados Unidos, un trabajador con menos de seis meses en la empresa, y sin la formación adecuada para la tarea que realizaba, sufrió un accidente fatal. El incidente ocurrió cuando el operario fue asignado a tareas que implicaban el manejo de maquinaria pesada, para la cual no había recibido una inducción formal ni entrenamiento específico en los protocolos de seguridad. La investigación posterior reveló que, si bien había pasado por un proceso de contratación, la capacitación en Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) fue mínima y no acorde a los riesgos de su puesto.
Este trágico suceso no es un caso aislado y resuena con fuerza en nuestro contexto colombiano. Recientemente, un estudio de la Universidad de Antioquia ha puesto el dedo en la llaga al revelar una estadística preocupante: el 65% de los accidentes laborales en Colombia ocurren en los primeros seis meses de trabajo de un empleado. Y lo que es más alarmante, el 80% de estas víctimas no recibieron una inducción formal y completa en SST al ingresar a la empresa. La coincidencia es escalofriante y subraya una falla sistémica que va más allá de las fronteras.
El caso del trabajador estadounidense, aunque en otro país, ilustra perfectamente el riesgo inherente a la falta de inducción. Un empleado nuevo, aunque tenga experiencia previa, desconoce las particularidades del puesto, la cultura de seguridad de la empresa, los procedimientos específicos y los riesgos únicos de su nuevo entorno. La urgencia por "poner a producir" a los recién llegados a menudo deja de lado la inversión en una formación inicial que es, sin duda, la primera línea de defensa contra los accidentes laborales. Este descuido no solo tiene consecuencias humanas devastadoras, sino también económicas y legales para las empresas, que en Colombia se exponen a sanciones según lo estipulado en el Decreto 1072 de 2015, que exige la implementación de un Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) riguroso.
Empresarios y profesionales SST en Colombia, no subestimemos el poder de una inducción bien hecha: es la primera y más efectiva barrera contra la fatalidad y el pilar de un entorno laboral seguro.