Hacia mediados de la década de 2010, un lamentable incendio en una fábrica textil en Daca, Bangladesh, expuso crudamente la brecha entre la planificación de la seguridad y su ejecución efectiva. Aunque la empresa contaba con procedimientos documentados y, aparentemente, una brigada de emergencia, la respuesta inicial al fuego fue caótica y desorganizada, exacerbando las consecuencias del incidente antes de la llegada de los bomberos. Este caso, aunque distante geográficamente, resuena profundamente con la situación colombiana donde, según estudios, un alarmante 70% de las empresas tienen brigadas de emergencia "en papel" pero carecen de la práctica real a través de simulacros.
El incidente en Daca, que afectó a un número considerable de trabajadores, reveló que la brigada de emergencia de la fábrica, aunque existía en los registros, no estaba debidamente capacitada ni coordinada para afrontar una situación real de riesgo. La falta de simulacros regulares y efectivos, la ausencia de un liderazgo claro durante la emergencia y la deficiente comunicación interna, fueron factores críticos que impidieron una evacuación ordenada y una contención inicial del fuego. Esta situación puso en evidencia que una brigada sin práctica es, en esencia, una brigada inoperante, incapaz de responder de forma distinta a la ausencia total de un equipo de respuesta.
Para el contexto colombiano, donde la normatividad como la Resolución 0312 de 2019 y el Decreto 1072 de 2015 exige la conformación y el entrenamiento de brigadas de emergencia, la lección es contundente. Tener un documento que certifique la existencia de una brigada es solo el primer paso. La verdadera preparación reside en la capacidad de esos brigadistas para actuar bajo presión, un atributo que solo se adquiere a través de la práctica constante, la simulación de escenarios diversos y la evaluación de su desempeño. Sin este componente práctico, la inversión en la conformación de la brigada se convierte en un riesgo adicional, generando una falsa sensación de seguridad.
En SafeP.co, entendemos que una brigada de emergencia es el primer frente de defensa de una empresa. No permita que su inversión en seguridad se quede solo en el papel; asegúrese de que sus brigadistas estén realmente listos para cuando más se les necesite. La vida de sus trabajadores y la continuidad de su negocio dependen de ello.