En el corazón del Eje Cafetero, una destacada empresa del sector avícola ha logrado un hito significativo en materia de seguridad y salud en el trabajo. Durante un periodo de dos años, esta compañía, con un número considerable de empleados y operaciones complejas, consiguió reducir su tasa de accidentalidad en un impresionante 80%. Este logro no fue fortuito; se cimentó en la implementación rigurosa de un programa de Observaciones Preventivas de Comportamiento (BBS, por sus siglas en inglés) que priorizó la participación activa y el liderazgo de sus propios trabajadores como observadores pares.
Tradicionalmente, el sector avícola, tanto en Colombia como a nivel global, enfrenta desafíos importantes en SST debido a la naturaleza de sus procesos: movimientos repetitivos, manejo de maquinaria, exposición a temperaturas variables y el trabajo con seres vivos, lo que implica riesgos biológicos y ergonómicos. Consciente de estos retos, la gerencia de esta empresa decidió ir más allá de las exigencias mínimas de la normativa colombiana, apostando por un enfoque proactivo y centrado en el comportamiento seguro. La clave del éxito radicó en empoderar a los trabajadores para que, de manera voluntaria y capacitada, observaran y retroalimentaran a sus compañeros sobre prácticas seguras e inseguras, fomentando una cultura de autocuidado y responsabilidad colectiva.
El programa BBS implementado no solo se limitó a la detección de actos inseguros, sino que promovió el diálogo constructivo y la identificación de las causas raíz de los comportamientos de riesgo. Los observadores, al ser pares, generaron mayor confianza y aceptación de la retroalimentación, lo que facilitó la corrección inmediata y la adaptación de nuevas prácticas. Este modelo demostró que la seguridad no es solo una responsabilidad de la gerencia de SST, sino un compromiso transversal que, cuando se vive desde la base, produce resultados extraordinarios y sostenibles en el tiempo.
Para los empresarios y profesionales SST en Colombia, la experiencia de esta empresa avícola es un llamado a la acción. No basta con cumplir; hay que innovar en la gestión de seguridad, empoderando a cada miembro de la organización para ser un agente de cambio en la prevención de riesgos laborales.