La reciente actualización de la tabla de enfermedades laborales en Colombia, por parte del Ministerio de Salud, marca un hito significativo para la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) en el país. Por primera vez, se incluyen explícitamente patologías asociadas al trabajo remoto prolongado, como el síndrome de visión por computador y lesiones por movimiento repetitivo, especialmente en teletrabajadores. Esta medida refleja una tendencia global y responde a la evolución de las modalidades de empleo que se aceleraron drásticamente, por ejemplo, durante la pandemia de COVID-19 en 2020.
Aunque el caso específico de Colombia es reciente, podemos observar paralelismos con experiencias internacionales que ya venían lidiando con estas problemáticas. Por ejemplo, en países de la Unión Europea y Norteamérica, incluso antes de 2020, ya se documentaban incrementos en dolencias musculoesqueléticas y problemas oculares entre empleados con alto uso de pantallas y posturas sedentarias prolongadas. Un reporte de una asociación de fisioterapeutas en el Reino Unido, alrededor de 2018, ya alertaba sobre el aumento de afecciones como el síndrome del túnel carpiano y tendinitis en la región cervical y lumbar, directamente vinculadas al uso intensivo de computadores y la falta de ergonomía en los puestos de trabajo en casa, un escenario que se replicó globalmente años después. Estas situaciones, que antes eran consideradas "molestias comunes", ahora son reconocidas por su potencial incapacitante y su origen laboral.
La normativa colombiana, a través de esta resolución, se alinea con la realidad del mercado laboral y obliga a las empresas a replantear sus estrategias de SST. Ya no es suficiente con garantizar condiciones en la oficina física; la gestión del riesgo se extiende al hogar del trabajador, exigiendo un enfoque proactivo en la evaluación de puestos de trabajo remotos y la implementación de programas de prevención específicos. Es un llamado a la acción para adaptar los sistemas de gestión a las nuevas dinámicas laborales, asegurando el bienestar integral de los colaboradores, estén donde estén.
Para el empresario y el profesional SST colombiano, esta actualización es un imperativo: es tiempo de revisar y adaptar proactivamente sus Sistemas de Gestión de SST a la nueva realidad del trabajo, protegiendo así a sus equipos y a sus empresas.